La diversidad de personas, antecedentes, historias y experiencias no es un sueño, es una realidad. Pero el verdadero sueño es construir una cultura organizacional que permita a las personas sentirse seguras de ser ellas mismas. Una cultura donde no teman levantar la mano, alzar la voz, proponer, crear, compartir y aprender.
La pregunta clave es: ¿qué tipo de cultura queremos en nuestras organizaciones?
Una cultura de respeto, visibilidad, escucha, honestidad, transparencia y libertad de expresión generará como consecuencia un entorno diverso e inclusivo, donde cada persona se sienta tomada en cuenta. Sin embargo, cada organización es un mundo diferente, con necesidades únicas. De ahí la importancia de comprender qué buscan y necesitan para definir planes de acción efectivos.
¡Actuemos! Acciones para fomentar un ambiente seguro y equitativo para las mujeres
Para lograr un entorno seguro e inclusivo, las empresas pueden tomar diversas acciones:
- Definir valores claros. Identificar y comunicar los valores organizacionales, preguntarse por qué son importantes y qué impacto generan en la cultura corporativa.
- Establecer reglas claras. Traducir estos valores en políticas organizacionales, acompañadas de una comunicación constante y entrenamientos periódicos.
- Compromiso del liderazgo. Los líderes deben ser los primeros en impulsar estas iniciativas y predicar con el ejemplo.
- Crear canales de denuncia seguros. Facilitar medios anónimos y efectivos para que las personas puedan reportar cualquier acto contrario a las políticas y leyes.
- Fomentar la denuncia activa. Promover que las personas levanten la voz cuando presencian acciones que vulneren los valores de la organización.
- Mantener las puertas abiertas. Generar espacios de diálogo con los líderes para fortalecer la confianza y el sentido de pertenencia.
Diversidad de género: El motor de la innovación y el crecimiento
Una cultura diversa no es solo una declaración de principios; es una estrategia de negocio. La diversidad de género tiene un impacto directo en la innovación y el crecimiento de las empresas por varias razones:
- Perspectivas múltiples. Equipos diversos abordan los problemas desde distintos ángulos, lo que resulta en soluciones más creativas y efectivas.
- Mayor capacidad de resolución de problemas. Las diferencias de pensamiento fomentan la discusión constructiva y mejores decisiones.
- Atracción y retención de talento. Una cultura inclusiva mejora la satisfacción y el compromiso de los colaboradores, reduciendo la rotación de personal.
- Mejora del desempeño financiero. Numerosos estudios demuestran que las empresas con mayor diversidad de género obtienen mejores resultados económicos.
¡Hagamos del sueño una realidad!
Construir una cultura organizacional que valore y fomente la diversidad no es una tarea sencilla, pero es un paso fundamental hacia un futuro más innovador, equitativo y exitoso. En AMITI creemos que la tecnología y el talento deben desarrollarse en un ambiente donde todas las voces sean escuchadas y valoradas.
¡Comparte tus experiencias y retos con nosotros! Juntos podemos seguir impulsando la diversidad y la inclusión en la industria tecnológica.
Corinne García Kane
Co-líder de Networking del Comité de Mujeres en Tecnología, Diversidad e Inclusión
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